La FIFPRO (sindicato de futbolistas) indicó mediante un fuerte comunicado que llevar adelante la Copa América puede tener “graves consecuencias para la salud de los futbolistas profesionales, el personal y el público en general“.

“La decisión no sólo fue tomada en corto plazo, sino que el nuevo anfitrión cuenta con un número alarmante de casos de COVID-19, lo que requiere una muy buena y anticipada preparación”, añadió.

El sindicato subrayó que el poco tiempo en que se tomó la decisión, y la poca preparación que pudo haber en la nueva sede, “abre un escenario de incertidumbre para cada uno de ellos y sus familias“.