• Se realizó el conversatorio “Familia que dejan huellas”, que contó con la participación de la Primera Dama de la Nación, la Consejera Presidencial de Niñez y la Directora Nacional del ICBF.
  • Desde la Alcaldía se trabaja en el poder transformador que tienen las familias cuando educan con límites, amor y respeto.

 

  • Ningún tipo de violencia contra los niños, niñas y adolescentes, tiene justificación.

En el marco del Homenaje a la Niñez 2021, la Alcaldía de Itagüí realizó el conversatorio “Familias que dejan huellas”, que fue presidido por el alcalde, José Fernando Escobar y la Primera Dama de la ciudad, Deisy Herrera Sanmartín. El espacio de reflexión contó con la participación de la Primera Dama de la Nación, María Juliana Ruiz Sandoval, de la Consejera Presidencial de Niñez y Adolescencia, Carolina Salgado y de la Directora Nacional del ICBF, Lina Arbeláez.

En el evento se mencionó la importancia de las experiencias de la infancia porque se convierten en la estructura de pensamientos y comportamientos en la edad adulta, por eso es fundamental que los niños, niñas y adolescentes crezcan en entornos de respeto, amor y límites.

“los adultos son modelos de conducta para niños y jóvenes, a través del amor se logran cambios”, manifestó José Fernando Escobar, alcalde de Itagüí.

Desde el proyecto Familias Fuertes, el Despacho de la Primera Dama y la Secretaría de la Familia, avanzan en la realización de experiencias, talleres y espacios de formación donde se han entregado herramientas de disciplina positiva a 2.100 familias y de prevención de las violencias hacia los niños, niñas y adolescentes a 772 adultos.

Por su parte, Deisy Herrera Sanmartín, Primera Dama de Itagüí manifestó: “no estamos condenados a repetir la historia, podemos cambiarla desde el amor, el respeto y los límites. Los niños necesitan escuchar cuánto los amamos“.

Finalmente, María Juliana Ruiz Sandoval, Primera Dama de la Nación expresó: “Itagüí es una ciudad que despierta admiración, por la determinación de trabajar por las familias, ha sido extraordinario y reconocido por su trabajo”.

La disciplina con amor es el camino. En este sentido primero se debe afianzar el vínculo con los hijos, conocerlos y escucharlos, para luego, de forma conjunta, definir límites con respeto, delegarles tareas y enseñarles a asumir las consecuencias de sus actos. Es tiempo de cambiar la forma de educar.