Durante los primeros minutos de juego solo hubo una tarjeta amarilla para Bryan Rovira del equipo verde hecho que contrastó con el buen manejo de la pelota en el terreno.

Sobre todo, el del minuto 35 en el que se observó un tiro de esquina de Jarlan Barrera que despejó la defensa para que rematara de media distancia de Andrés Andrade y aunque se fue por arriba del arco, la hinchada alcanzó a ilusionarse.

El equipo rojo tuvo dos tarjetas amarilla que, a juzgar por el condicionamiento que ello impone, desequilibraron el juego, aún así el poderoso se mantuvo firme durante los 45 minutos reglamentarios y los dos siguientes de reposición.

Y así sin goles pero con un emocionante juego culmina el primer tiempo de este clásico paisa.

Para el segundo tiempo el panorama no cambia.

En un partido en el que el equipo verde tuvo la tenencia del balón un 62%; la pobreza de los remates al arco se evidencian en la intervención de los porteros, que según estadísticas fue de 1 jugada para el rojo y 2 para los visitantes.

A la postre un desabrido marcador 0-0 selló uno de los partidos más esperados de la jornada 15.

Nacional se mentiene líder de la tabla con 28 puntos y Medellín quinto con 25.